Bueno, ahora voy a tratar de lograr una continuidad contando de a uno todos los momentos trágicos que acontecieron en el correr de mis años. Procederé a relatarlos sin prioridad alguna y sin subestimar detalles :-)
Y después se vienen las intimidades de mi familia...
Bueno, el primero será el de LA DAMA ANTIGUA:
Transcurría el año 1988 (creo) y mi hermano Jirafín cursaba su primer grado en la Escuela Parroquial (y PRIVADA, según las educadoras y su directora Lucrecia pifister-ja-) Martín Fierro. Llegó la semana de Mayo y como el primogénito siempre fué chupamedias, y mi adorada madre avivaba aquél sentimiento, hicieron (hizo mi vieja, mejor dicho) una dama antigua de papel tamaño natural para ornamentar el patio en el día del acto, todos los en la mesa de la cocina se armaba una maraña con recortes de todos los colores y tamaño, de a poco fué tomando forma aquélla vieja de peineta y cara de maledetta...
No me daba miedo, yo solamente la veía de lejos y me intrigaba lo que harían con ella, pero digamos que no me quitaba el sueño. Hasta aquella funesta tarde en que mi mamá salió con mi hermano para acompañarlo a la escuela y quedé encerrada en la casa, sola, con la vieja ésta colgada en la pared que me miraba con sus ojos pérfidos, y sus bucles de papel crepe me parecían serpientes! ¡Qué miedo! me senté en el piso apoyando la espalda en la puerta, pero aquella patricia no me sacaba la mirada de encima, entonces perdí los modales y me di vuelta dándole la espalda hasta que regresó mi madre.
Después se hizo el acto y la dama se fue para no volver nunca
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